Número 28: "Nuevas herramientas gráficas. Nuevas lecturas del patrimonio"
Fecha límite de recepción de artículos: 30 de julio de 2026
Publicación del número: junio de 2027
Texto de la convocatoria:
El concepto de patrimonio cultural no es estático, sino una construcción dinámica que evoluciona junto al contexto social e histórico en que se analiza. En la actualidad existe una creciente preocupación y sensibilidad hacia sus valores que justifican la necesidad de su conservación y transmisión para las generaciones futuras. Pero, además, este debe entenderse también como un recurso importante para el crecimiento económico, el empleo y la cohesión social, que ayuda a dinamizar las zonas urbanas y rurales y promover el turismo sostenible.
Entre las diversas teorías, que oscilan desde las posturas más intervencionistas hasta las conservacionistas más estrictas, emerge un planteamiento irrefutable: la necesidad de un profundo conocimiento del bien, ya que sin un diagnóstico de los valores a conservar es imposible su correcta protección. Incluso en los orígenes de las formulaciones teóricas, las antagónicas ideas de Viollet-le-Duc, con su preocupación por el valor estilístico y tipológico, y las de Ruskin, que apreciaba como fundamental el valor histórico y de autenticidad, se encuentran en la necesidad de conocer el monumento. Esta preocupación queda materializada en la extensa e importante bibliografía escrita por ambos personajes, pero de forma más significativa si cabe, en la necesidad de dibujar la arquitectura, como un proceso no solo de representación, sino de prospección, análisis y comprensión. Actualmente, sus obras gráficas se han convertido en una excelente fuente para conocer el estado del patrimonio de la época.
En sintonía con lo expuesto por diversos especialistas como Antonio Almagro, el levantamiento arquitectónico es fundamentalmente un método de análisis y su objetivo final tiene que ver esencialmente con el conocimiento integral del edificio y las relaciones con el contexto urbano. Es por ello que el dibujo de lo existente se convierte en una fase imprescindible para establecer correctamente las distintas acciones de tutela del patrimonio arquitectónico, como son la protección, su puesta en valor, a través de la investigación, intervención y difusión, así como la conservación preventiva, proveyendo el soporte necesario para llevar a cabo la gestión de los bienes culturales.
En la actualidad, las nuevas tecnologías derivadas de la revolución digital y la inteligencia artificial han multiplicado las posibilidades gráficas para analizar y representar el patrimonio arquitectónico, urbano y paisajístico. Esta constante innovación hace necesario un esfuerzo por entender las capacidades y límites de cada metodología, así como de establecer principios, parámetros de calidad o estándares, camino ya comenzado por múltiples organismos nacionales o internacionales como la Comisión Europea, ICOMOS, Open Geospatial Consortium (OGC) o el BuildingSMART, entre otros muchos.
La revista Zarch, como espacio de debate e investigación en el campo de la arquitectura, el urbanismo y el paisaje, ha publicado numerosos trabajos relativos a patrimonio, y ha dedicado de forma específica varios monográficos, como #6-Ideas no construidas, #16-Rehaciendo el patrimonio arquitectónico controvertido, repensando el espacio público, o #26-Memoria, proyecto y construcción del paisaje.
Con la intención de seguir profundizando desde distintas perspectivas, este número propone explorar los nuevos caminos abiertos por las nuevas tecnologías en el análisis, gestión y representación del patrimonio arquitectónico, urbano y paisajístico, sin perder de vista su finalidad prospectiva, la de facilitar un conocimiento más completo que permita entender sus valores, y desarrollar políticas y prácticas adecuadas de preservación e intervención.
En las últimas décadas, el levantamiento arquitectónico ha experimentado una evolución constante. La fotogrametría o el escáner laser —a menudo complementarias— permiten un estudio de la geometría y de los paramentos antes inimaginable. Las capacidades del modelo digital o de la metodología HBIM (Heritage BIM) en el manejo y extracción de datos ha multiplicado las posibilidades analíticas dando lugar a nuevas lecturas del patrimonio. Sin embargo, estas innovaciones conviven con la vigencia de la representación planimétrica, cuya abstracción es mucho más eficiente en la lectura espacial y, única forma de estudiar las trazas, el diseño original de las edificaciones y planeamientos urbanos.
Este número tampoco deja de atender a aquellos patrimonios menos visibles, los edificios y espacios urbanos transformados o desaparecidos, cuya investigación, a través de su levantamiento en los casos en los que es posible, y su posterior restitución planimétrica o recreación virtual, es la única forma de ser devueltos a la memoria colectiva. Estos procesos deben ser tratados con el debido rigor, con especial cuidado en el registro y exposición de las diversas fuentes utilizadas, que permita una lectura científica además de divulgativa, tal como establecen las distintas Directivas y Cartas Internacionales.
En la escala urbana y territorial cobra especial importancia la cartografía, como técnica capaz de codificar y representar la realidad de un espacio geográfico, desde las características físicas hasta fenómenos de diversa índole. En este ámbito, los Sistemas de Información Geográfica han ayudado no solo a representar sino a una mejor gestión del patrimonio, así como a entender patrones y tomar decisiones. Y de forma más específica, las cartografías historiográficas o el HGIS (Heritage GIS) permiten el estudio, la lectura y la gestión de la imagen histórica de la ciudad o del paisaje urbano histórico.
Por último, la inteligencia artificial, en su rol de tecnología transversal, ha transformado profundamente las técnicas de análisis y representación del patrimonio. Los notables avances que genera deben ser explorados bajo un prisma de razonamiento lógico y crítico, garantizando que la automatización no sustituya, sino que potencie, el criterio experto en la interpretación histórica.
En este número nos interesan las investigaciones que utilizan las nuevas tecnologías aplicadas al patrimonio arquitectónico, urbano y paisajístico, entendidas como herramientas gráficas que permiten nuevas lecturas, capaces de ampliar horizontes, utilizadas con espíritu crítico y sin abandonar la necesaria perspectiva humanística que permita entender y proteger de forma integral sus valores.
Miguel Sancho Mir, Marta Quintilla Castán y Roberta Spallone
Numero 28: "Nuovi strumenti grafici. Nuove letture del patrimonio"
Data limite per la ricezione degli articoli: 30 luglio 2026
Pubblicazione del numero: giugno 2027
Testo della call:
Il concetto di patrimonio culturale non è statico, ma definisce una costruzione dinamica che evolve insieme al contesto sociale e storico in cui viene analizzato. Attualmente, un crescente interesse e sensibilità per i valori del patrimonio giustificano la necessità di conservarli e trasmetterli alle generazioni future. Inoltre, il patrimonio deve essere inteso anche come una risorsa importante per la crescita economica, l'occupazione e la coesione sociale, che contribuisce a rendere dinamiche le aree urbane e rurali e a promuovere il turismo sostenibile.
Tra le diverse teorie, che oscillano dalle posizioni più propense all'intervento a quelle più attente alla conservazione, emerge chiaramente la necessità di una profonda conoscenza del bene, poiché senza un'indagine sugli assetti da preservare è impossibile garantirne la corretta tutela. Anche alle origini delle formulazioni teoriche, le idee antagoniste di Viollet, con la sua preoccupazione per il valore stilistico e tipologico, e quelle di Ruskin, che apprezzava come fondamentale il valore storico e di autenticità, si incontrano nella necessità di conoscere il manufatto. Questa attenzione si concretizza nella vasta e importante bibliografia scritta da entrambi i teorici, ma, in modo ancora più significativo, se possibile, nella necessità di disegnare l'architettura come processo non solo di rappresentazione, ma anche di ricerca, analisi e comprensione. Attualmente, le opere grafiche dei due studiosi sono diventate una fonte preziosa per conoscere lo stato del patrimonio dell'epoca.
In linea con quanto affermato da diversi specialisti, tra cui Antonio Almagro, il rilievo architettonico è fondamentalmente un metodo di analisi e mira a fornire una conoscenza completa dell'edificio e delle sue relazioni con il contesto urbano. Ecco perché il disegno di ciò che esiste costituisce una fase indispensabile per definire correttamente le diverse azioni di tutela del patrimonio architettonico, quali la protezione, la valorizzazione attraverso la ricerca, l'intervento e la divulgazione, nonché la conservazione preventiva, fornendo il supporto necessario alla gestione dei beni culturali.
Attualmente, le nuove tecnologie derivanti dalla rivoluzione digitale e dall'intelligenza artificiale hanno moltiplicato le possibilità grafiche per analizzare e rappresentare il patrimonio architettonico, urbano e paesaggistico. Questa costante innovazione richiede uno sforzo per comprendere le capacità e i limiti di ciascuna metodologia, nonché per stabilire principi, parametri di qualità o standard, un percorso già intrapreso da numerosi organismi nazionali e internazionali, tra cui la Commissione Europea, l'ICOMOS, l'Open Geospatial Consortium (OGC) e il BuildingSMART.
La rivista Zarch, spazio di dibattito e di ricerca nel campo dell'architettura, dell'urbanistica e del paesaggio, ha pubblicato numerosi lavori sul patrimonio e ha dedicato diversi numeri monografici, come il n. 6 - Idee non realizzate, il n. 16 - Riqualificare il patrimonio architettonico controverso, ripensare lo spazio pubblico, e il n. 26 - Memoria, progetto e costruzione del paesaggio.
Con l'intento di continuare ad approfondire la questione da diverse prospettive, questo numero propone di esplorare le nuove strade aperte dalle tecnologie nell'analisi, nella gestione e nella rappresentazione del patrimonio architettonico, urbano e paesaggistico, senza perdere di vista il suo scopo finale: facilitare una conoscenza completa che consenta di comprenderne i valori e di sviluppare politiche e pratiche adeguate di conservazione e di intervento.
Negli ultimi decenni, il rilevamento architettonico ha conosciuto una costante evoluzione. La fotogrammetria e la scansione laser - spesso complementari - consentono uno studio della geometria e dei paramenti murari prima inimmaginabile. Le potenzialità del modello digitale e del processo HBIM (Heritage BIM) nella gestione e nell'estrazione dei dati hanno moltiplicato le possibilità analitiche, dando luogo a nuove letture del patrimonio.
Tuttavia, queste innovazioni convivono con la permanenza della rappresentazione planimetrica, la cui astrazione è molto efficace nella lettura spaziale e costituisce l'unico modo per studiare le tracce, il progetto originario degli edifici e la pianificazione urbana.
Questo numero non trascura quei patrimoni meno visibili, gli edifici e gli spazi urbani trasformati o scomparsi, il cui riconoscimento, attraverso il rilevamento nei casi in cui è possibile, e la successiva restituzione planimetrica o ricostruzione virtuale, è l'unico modo per riportarli alla memoria collettiva. Questi processi devono essere trattati con il dovuto rigore, con particolare attenzione alla registrazione e alla dichiarazione delle diverse fonti utilizzate, in modo da consentire una lettura scientifica oltre che divulgativa, come stabilito dalle diverse direttive e carte internazionali.
A livello urbano e territoriale, la cartografia riveste particolare importanza in quanto fonte capace di codificare e rappresentare la realtà di uno spazio geografico, dalle caratteristiche fisiche ai fenomeni di varia natura. In questo ambito, i Sistemi Informativi Geografici hanno contribuito non solo a rappresentare, ma anche a gestire meglio il patrimonio, nonché a comprendere i modelli e a prendere decisioni. Più specificamente, l'HGIS (Heritage GIS) consente lo studio, la lettura e la gestione dell'immagine storica della città o del paesaggio urbano storico.
Infine, l'intelligenza artificiale, nel suo ruolo di tecnologia trasversale, ha profondamente trasformato le tecniche di analisi e di rappresentazione del patrimonio. I notevoli progressi che genera devono essere esplorati sotto la lente del ragionamento logico e critico, garantendo che l'automazione non sostituisca, ma potenzi il criterio esperto nell'interpretazione storica.
In questo numero ci interessano le ricerche che utilizzano le nuove tecnologie applicate al patrimonio architettonico, urbano e paesaggistico, intese come strumenti grafici che consentono nuove letture, capaci di ampliare gli orizzonti, utilizzati con spirito critico e senza abbandonare la necessaria prospettiva umanistica, che permette di comprenderne e proteggerne integralmente i valori.
Miguel Sancho Mir, Marta Quintilla Castán y Roberta Spallone
Número 27: "Más allá del verde urbano: simbiosis entre vegetación y forma construida"
Fecha límite de recepción de artículos: 30 de enero de 2026
Publicación del número: diciembre de 2026
Texto de la convocatoria:
La necesidad de reconsiderar la relación entre naturaleza y arquitectura se impone con fuerza renovada en el escenario contemporáneo, en un momento en que la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y el agotamiento de los recursos naturales demandan nuevas formas de habitar y proyectar. Las previsiones establecidas por el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (UN-HABITAT), plantea que en el año 2050 dos terceras partes de la población residirá en ciudades. Para esas mismas fechas, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) señala que, de no producirse cambios significativos en la actual política de emisiones, el clima superará el umbral de los 1,5ºC de calentamiento global del planeta.
Por todo ello, necesitamos redefinir el modelo de nuestras ciudades para hacerlas más habitables, pero, sobre todo, más eficientes desde el punto de vista medioambiental y de preservación de la biodiversidad. En este ámbito, la vegetación juega un papel esencial. Explorar cómo se redefine hoy la presencia del vegetal en el ámbito urbano y qué función puede desempeñar como agente transformador en nuestra forma de vida, es uno de los retos a los que se enfrenta actualmente la arquitectura y el urbanismo.
Frente a una modernidad, que en muchos casos operó sobre la base de la separación y dominación de la naturaleza, asistimos a una progresiva integración y reinvención de lo natural como componente estructurante del proyecto arquitectónico y urbano. La vegetación en nuestros entornos ha dejado de ser un fondo escénico inmutable o una reserva para la evasión. Debemos abordar su carácter bajo una nueva perspectiva que vaya más allá de lo puramente estético y funcional, conformando sistemas vegetales capaces de generar servicios ecosistémicos en los ámbitos urbanos y periurbanos. Todo ello supone abrir la mirada a nuevos ecosistemas que surgen de manera más o menos espontánea en nuestros parques y jardines, o en solares, espacios residuales y vestigios industriales.
La revista ZARCH se ha mostrado, desde sus inicios, sensible a las problemáticas medioambientales, entendiendo que deben formar parte de la reflexión proyectual y urbanística. Estas aproximaciones se reflejan en la publicación de diversos artículos y, sobre todo, de números temáticos como #7-Perspectivas paisajísticas, #15-Procesos urbanos, dinámicas del agua y cambio climático o, más recientemente, #23-Paisajes periurbanos.
Siguiendo esa línea, este número propone dar un paso más con la idea de investigar, debatir y visibilizar las potencialidades de la simbiosis entre vegetación, arquitectura, paisajismo y urbanismo. Propuestas e investigaciones que no se limiten a la inclusión de la vegetación en los tejidos urbanos como si se tratara de una pieza constructiva más, sino que incidan en la reformulación del modo en que habitamos, proyectamos y nos relacionamos con el mundo vegetal. Todo ello bajo una mirada transversal basada en una integración conceptual y funcional. Conceptual, en tanto en cuanto responde a la necesidad de trabajar agrupando las diferentes disciplinas. Funcional, como estrategia para establecer nuevas interrelaciones entre el urbanismo, la edificación y la propia vegetación.
A escala territorial y urbana, la cartografía adquiere aquí una dimensión estratégica. Visualizar la presencia —o ausencia— de la vegetación en la ciudad y su entorno, a través de herramientas analíticas y de representación que permitan mapear biodiversidades, dinámicas estacionales, flujos ecosistémicos o relaciones multiespecie, puede contribuir a la elaboración de diagnósticos y estrategias. Al mismo tiempo, los trabajos que exploran relecturas críticas del binomio vegetación/arquitectura, ya sea desde un enfoque histórico o proyectual, político o sensorial, material o simbólico, pueden ser esclarecedores. La herramienta cartográfica puede revelar potenciales ocultos en el territorio y simular los procesos dinámicos del paisaje vivo.
En la escala proyectual interesa examinar cómo la arquitectura y el paisajismo pueden operar como nuevas infraestructuras vivas, no solo mediante soluciones técnicas. Edificios y espacios públicos capaces de incorporar otras formas vitales, umbrales diseñados como corredores biológicos o tipologías inspiradas en la biofilia que se funden con los sistemas vegetales. Reflexiones que permiten repensar la edificación y el urbanismo desde una lógica más inclusiva y adaptativa. En esta línea, se pretende indagar en el papel que puede llegar a jugar la vegetación en la estructura urbana bajo nuevas visiones más ricas y complejas: su relación con la edificación, su importancia en la configuración de tejidos urbanos, su potencialidad en la construcción de espacios de calidad, su rol como herramienta de confort climático, su valor productivo, pedagógico y social.
De igual manera, parece oportuno abordar las ruinas y estructuras abandonadas, desmanteladas o en proceso de transformación, que representan hoy en día espacios fértiles para la regeneración ecológica y cultural. La planificación urbana debe ser capaz de valorar y de integrar estas preexistencias, con gran potencial simbólico, estético y funcional, que conforman nuevos ecosistemas tanto dentro de la ciudad como en el entorno periurbano. De ahí que la visión territorial resulte indispensable en dicha planificación, abriendo la puerta a nuevas relaciones entre lo interno y lo externo, entre lo urbano y lo natural. Se plantea, por tanto, recoger propuestas que aborden esos espacios de borde donde aumenta la biodiversidad. Áreas en las que la vegetación adaptada y oportunista, autóctona y vagabunda, conforma paisajes híbridos que actúan como sistemas de amortiguación.
En el contexto propuesto, interesa también la investigación sobre prácticas artísticas, acciones comunitarias y pedagogías alternativas que promuevan la reapropiación colectiva de cualquier tipo de espacio verde de la ciudad. Desde el arte público al activismo ambiental, desde los parques autogestionados hasta los huertos comunitarios, desde la obra artística a la nueva percepción de las estéticas vegetales. Estas iniciativas articulan un nuevo imaginario ecológico urbano, en el que la ciudad ya no se piensa como negación de la naturaleza, sino como su posible aliada.
Desde lo vernáculo a lo visionario, desde lo infraestructural a lo sensorial, desde lo urbano a lo periférico. Este número desea acoger contribuciones con visión transversal y multiescalar que aborden la vegetación y los ecosistemas que conforma, no como un recurso pasivo, sino como un sujeto activo que interpela nuestra manera de proyectar, construir y habitar. Todo ello con el objetivo de repensar nuestras ciudades para abordar los retos sociales y ambientales que se dibujan en el futuro.
Carlos Ávila, Anna Laura Jeschke e Isabel Ezquerra
